DEJAR DE FUMAR 2

( información de Gidat gestión )

Adicción al tabaco

La nicotina, alcaloide del tabaco, es el componente principal cuando nos referimos a la dependencia física que crea este hábito ya que es una droga de alto poder adictivo.

El fumar afecta al corazón en distintos aspectos. Aunque la mayoría de las personas están muy al corriente de la relación existente entre fumar cigarrillos y el cáncer de pulmón y otras enfermedades del aparato respiratorio, muchos aun desconocen a este hábito como un factor de riesgo en la hipertensión y en el total de las patologías circulatorias.El fumar pareciera ser, en su origen, producto de la socialización del individuo. El concepto de socialización denota el proceso por el que se transmite la cultura de una generación a la siguiente. No sólo se fuma en algún momento motivado por la acción de otros (por ejemplo, se fuma para impresionar a alguien, o para dar sensación de seguridad al que observa, etc.), sino que se comienza a fumar debido a que otros fuman como acto habitual. El acto de fumar aparece como legítimo para el fumador, debido a que “otros” (muchas veces famosos o respetados, o muy cercanos al fumador potencial), también lo hacen.Los agentes más directos de la socialización de este hábito son la familia y los grupos primarios con los que el individuo interactúa frecuentemente.

Podríamos decir que se puede fumar de una manera afectiva (por placer o descarga de la ansiedad) y que es el caso de los fumadores de menos de 10 cigarrillos diarios, y por hábito en el caso de los fumadores que superan los 10 cigarrillos diarios. Es en este último caso donde apreciamos, a través de la cantidad de cigarrillos consumida diariamente, el grado de dependencia hacia la adicción.

Los seres humanos tienen determinadas necesidades, las que dan lugar a toda una serie de comportamientos y acciones tendientes a su satisfacción: necesidades fisiológicas; de seguridad; de pertenencia y afecto; de estima y de realización de sí mismo. Lo más común es que se comience a fumar en la adolescencia, ya sea como una actitud de rebeldía o para no sentirse desplazado del grupo si ese entorno está compuesto mayoritariamente por fumadores. Otra posibilidad es que el adolescente fume “para sentirse más adulto”.

Resumiendo, distinguimos tres razones por las cuales el ser humano fuma:

                                        
  • Necesidad de intensificar sus sentimientos positivos o aminorar sentimientos negativos.
  • Identificación con el entorno.
  • Adicción psicológica.


SI QUIERES DEJARLO ES IMPORTANTE QUE REFLEXIONES Y TE CONOZCAS A TÍ MISM@ Y DECIDAS CONSCIENTEMENTE QUÉ TE APORTA FUMAR.A PARTIR DE AHÍ PUEDEN APLICARSE MUCHOS RECURSOS DE AYUDA EFICACES.

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